A raiz de un video TED que nos llegó por correo electrónico, titulado “Do you see the signs of the Universe?” por Ulla Suokko, surgió este tema de conversación familiar que llevó a mi hijo Daniel M Palacios a sugerirme realizar este escrito.
Algunos apartes que quisiera destacar de la referida presentación, son:
- • Imagínese que su vida cambiara en este momento; cómo lo sabría?
- • La máxima del físico Max Plank (1858-1947): “Cuando usted cambia la forma en que usted mira las cosas, las cosas que usted mira cambian”
- • La máxima del poeta Rumi (1207-1273): “Por qué usted permanece prisionero cuando la puerta está completamente abierta?”
- • El Universo le habla a usted a través de todo; escúchelo. Sus señales están en todas partes; véalas; reconózcalas; siéntalas; organícelas; crea en ellas.
- • Qué tal que éste sea el momento de cambiar su vida? Qué tal si esta charla fuera la señal?
En la universidad estudié Ingeniería Electrónica, y por formación creo en la física, lo tangible o medible, lo organizado y planeado, o los principios de la lógica que me enseñaron en el bachillerato. Sin embargo, a pesar de que pueda sonar un poco esotérico, creo firmemente en “las señales del universo”, que es algo imposible de demostrar. Una señal del universo podría ser un encuentro casual, una oportunidad que se le presenta a uno casualmente, o un obstáculo insalvable que se opone a mis planes o a mis deseos, y me lleva por un rumbo que no había imaginado.
A continuación presento 26 momentos de mi vida profesional, en los cuales se produjeron cambios importantes, cuyo origen lo atribuyo a señales del universo.
1. Buscando mi primer empleo profesional encuentro un camino alternativo (1968)
Ya casado y estando viviendo con Gloria en la casa de mis padres, me dediqué a buscar un empleo que me permitiera continuar mis estudios de ingeniería, con la esperanza que podría conseguir un puesto como profesor de física o matemáticas en algún colegio, pero en ninguna parte necesitaban. Estuve también buscando empleo para enseñar en un instituto que capacitaba personas adultas para completar su bachillerato y perseguir una carrrera técnica, pero nada se logró concretar. Otro intento que hice fue la de convertirme en Radiotécnico, pensando en montar un laboratorio y trabajar independiente en éste, para lo cual me matriculé en un curso de Radio y Televisión por Correspondencia en la National Schools de Estados Unidos. Semanalmente me enviaban por correo las cartillas, y tenía que hacer tareas y presentar exámenes también por correo, y me enviaban también partes electrónicas para hacer pruebas de lo que aprendía. De esta manera me sentía seguro de desenvolverme laboralmente en caso de que no pudiera continuar mi carrera en ingeniería electrónica, teniendo la ventaja de que lo que estudiaba por correspondencia se complementaba con lo que veía en las clases de la Universidad.
Cuando estaba cursando décimo semestre, comencé a buscar empleo, acudiendo a las entidades públicas que más tenían relación con la electrónica: el Ministerio de Comunicaciones, Telecom, ETB, Inravisión, y a algunas empresas privadas que se distinguían en ese ramo. Llené muchas solicitudes de empleo, que nunca fueron respondidas. Al no conseguir puesto, me dediqué por entero a la realización de la tesis, trabajando todos los días, incluyendo muchas veces los fines de semana, y muchas veces algunas horas de la noche. En la casa de mis padres el tercer piso estaba libre, y allí instalé la base de operaciones, ya que para esa época contaba con dos instrumentos de medición marca Heathkit que había adquirido en Estados Unidos a través de mi cuñado Mito, quien me los hizo llegar en partes y yo los ensamblé. La señal del universo en este caso es que dedicándome por entero a realizar el trabajo de grado, pude terminarlo en ocho meses, antes que otros compañeros que consiguieron puesto, pero no hicieron su tesis ni se graduaron.
2. El retiro de unas terminales de teleproceso me afecta la salud, pero me señala una ruta de mayor alcance (1973)
Como parte de mi trabajo en el Grupo del Censo, había diseñado y desarrolleado un programa en lenguaje Ensamblador que además de transmitir los datos a nivel de comuna clasificaba los datos, tomaba cifras de control, detectaba algunas inconsistencias y las corregía automáticamente, pero todo basándome en el uso de las terminales IBM 2780 de entrada remota de trabajos (RJE). Desafortunadamente en esos momentos se presentaron restricciones presupuestales, por lo cual el Jefe del DANE decidió descontinuar dichas terminales porque estaban subutilizadas. Lamentablemente no se escuchó ninguna argumentación técnica al respecto, quedando para mí una frustración y una enseñanza en cuanto a las decisiones gerenciales que muchas veces están equivocadas, por no contar con un análisis más riguroso desde el punto de vista técnico. Este hecho me impactó, y me afectó la salud, pero me motivó a buscar una beca en el exterior para tratar de llegar algún día a los niveles gerenciales donde se toman las decisiones.
3. Reiterados intentos para lograr beca de estudios en el exterior (1973)
Un efecto importante de los cursos de postgrado en Ingeniería de Sistemas de la Universidad Nacional que inicié en 1972, fue el prepararme en las bases de las ciencias administrativas. Entonces ví la conveniencia de cursar una maestría en administración para obtener el grado de MBA en el exterior. Por esto empecé a presentarme a los concursos de becas internacionales, con la ilusión de que como funcionario público me podrían enviar en comisión de estudios, para luego regresar al país y continuar laborando en el DANE. Entonces empecé a averiguar sobre programas MBA en universidades prestigiosas de New York, ciudad que siempre me había atraído por vivir allí mi cuñado Víctor con su esposa Diana. Ellos me colaboraron, y me hacían llegar por correo los catálogos y formularios de aplicación. Escogí entonces la Universidad de Columbia y empecé a preparar la documentación que se exigía el programa de becas del Banco de la República.
La principal dificultad para obtener admisión en alguna universidad prestigiosa en Estados Unidos, era pasar el examen TOEFL, por lo cual me ví en la necesidad de matricularme en el Centro Colombo Americano para cursar todos los niveles de Inglés, y luego tomar el examen TOEFL. Después de presentarlo en tres oportunidades logré pasarlo, pero la Universidad de Columbia requería un puntaje aún más alto, por lo que me dieron una admisión condicionada a que estudiara un semestre dedicado sólo al Inglés, antes de iniciar el programa de MBA. Presenté todos los documentos exigidos al ICETEX, para el concurso de becas del Banco de la República, y logré estar en los diez primeros lugares, pero en ese año concedieron beca tan solo a cinco aspirantes; entonces el ICETEX me ofreció crédito educativo para que yo mismo me costeara los estudios. Hice un presupuesto, pero los gastos de sostenimiento de la familia por dos años, hospedándonos en la casa de Mito y Diana, implicaba tener que endeudarme en más de $20,000 dólares, para pagarlos a mi regreso al país, sin ninguna condonación ni seguridad en la tasa de cambio, y por otra parte sin ninguna certeza acerca del puesto en el DANE, por lo cual decliné el ofrecimiento y continué cursando la maestría en Ingeniería de Sistemas en la Universidad Nacional. El hecho de no aceptar el crédito educativo en ese momento, se lo atribuyo a una señal del universo que me avisaba que tendría otras posibilidades más adelante.
4. Antiguo profesor me brinda oportunidad de ser profesor universitario (1974)
Ante el deseo que tenía de ser profesor universitario, algún día camino a casa decidí entrar a la Universidad Santo Tomás a averiguar posibilidades, y coincidencialmente me encontré en el pasillo con el Dr Lincoyan Portus, quien había sido mi profesor en la Universidad Javeriana y le comenté mi aspiración. Una vez lo actualicé sobre mis estudios de postgrado, enseguida me vinculó, pues justamente estaba buscando un profesor que dictara la cátedra de Computadores a estudiantes de ingeniería civil, iniciando así mi actividad docente en paralelo con mi trabajo en el DANE. Al siguiente semestre me ofrecieron la cátedra de Algebra y Programación Lineal para dictarla a estudiantes de Economía y Administración de Empresas. Posteriormente me vincularon en calidad de profesor de medio tiempo, dictando estas dos materias a varios grupos en diferentes horarios; y así continué dictando clases mientras trabajé con el DANE, en dicha Universidad y en otras universidades, complementando y asegurando el ingreso familiar.
5. Cumpliendo mis funciones me ofrecen ser instructor en cursos internacionales (1978)
Como parte de mi trabajo en la Oficina de la Comisión Nacional de Sistemas debía atender a los representantes de las entidades públicas que lo requirieran; entre ellos, me correspondió atender al Jefe de Sistemas de la Empresa de Acueducto de Bogotá, Jorge Eduardo Corradine, quien había regresado recientemente de Gran Bretaña. Él tenía planes ambiciosos de sistematización para su empresa, y por solicitud de él estuve colaborándole en la preparación del estudio de justificación que debía presentar ante la Secretaría Técnica y Administrativa de la Comisión Nacional de Sistemas, a raiz de lo cual hicimos amistad. Al año siguiente, Jorge Eduardo Corradine se retiró de la Empresa de Acueducto, y se vinculó con el Centro Interamericano de Administradores Tributarios (CIAT), que estaba radicado en Panamá. Dado que habíamos hecho buena amistad, y tal vez porque yo tenía experiecia docente, me pidió colaborarle a dictar un curso internacional en la ciudad de Panamá, en el mes de Septiembre de 1978. Al año siguiente me ofreció repetir el curso en Quito, luego en Tegucigalpa en 1980, y por último en Lima en 1985, estableciéndose así una relación más duradera que me llevó luego a misiones de asesoría en otros países.
6. Cómo decliné una vinculación promisoria en Avianca, una vez seleccionado (1979)
Cuando regresé de una licencia que tomé para dictar un curso en Panamá, habían nombrado al Dr. Humberto Gallego como nuevo Jefe del DANE; una vez posesionado, le solicitó la renuncia a mi jefe, pero no designó a nadie en su reemplazo. Luego, recibí una comunicación del Jefe del DANE en la que se me comisionaba como asesor en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. La nueva asignación me tomó por sorpresa, y mostraba claramente que no me querían en el DANE. Yo aproveché esta señal para buscar empleo en otra empresa, e hice contacto con el Departamento de Sistemas de Avianca, y alcancé a presentar todos los exámenes de ingreso; tan sólo faltaba para posesionarme que liberaran un cargo que iba a quedar vacante. Entonces decidí pasar mi renuncia en el DANE, pero cuando la presenté el Dr Gallego me ofreció nombrarme como Jefe de la División de Procesamiento de Censos y Encuestas, con un sobresueldo llamado prima técnica, dado que yo ya tenía el grado de Magister. Ante este cambio de actitud y el ofrecimiento de un mejor salario, terminé aceptando el ofrecimiento del DANE y declinando el nombramiento que estaba listo en Avianca, lo cual se lo atribuyo a otra señal del universo que me avisaba que vendrían mejores oportunidades más adelante.
7. Amigo me recomienda para una posición en KODAK que me sirve de trampolín (1981)
A mediados de 1981, un amigo (Manuel Acero) que había trabajado como analista de sistemas en el DANE varios años atrás, me recomendó para el puesto de Gerente de Sistemas que había quedado vacante en KODAK donde él trabajaba. Cuando me llamaron, presenté los exámenes y entrevistas que se acostumbraban para este tipo de selección, y llegué a la ronda final de entrevistas con el gerente de operaciones y el vicepresidente administrativo; ambos aprobaron mi vinculación. En consecuencia renuncié a mi puesto en el DANE en Agosto de 1981, e inicié labores como Gerente de Sistemas de Kodak, en su antigua sede que quedaba en la carrera 13 con calle 19, en pleno centro de Bogotá. Justamente en esa época se estaba preparando el traslado a una nueva sede, muy moderna y grande, ubicada en la Avenida Eldorado con la Carrera 78. El edificio y los muebles eran elegantes y funcionales; también tenía una cafetería donde todos tomábamos el almuerzo, el cual era de excelente calidad, pues era atendido por el personal de un famoso restaurante, y el precio para los empleados era muy bajo, pues era subsidiado por la empresa. Inicialmente, ví este puesto como una oportunidad de luego aspirar a una reubicación en Estados Unidos, aunque el universo sí me tenía previsto ese destino pero a través de diferente ruta.
8. Cómo una señal del universo me llevó al cargo de Director que había soñado, en el momento menos esperado (1982)
Estando trabajando en Kodak en Bogotá, mis sueños eran permanecer en esta empresa por un largo tiempo, con la ilusión de que algún día sería transferido a la casa matriz en Estados Unidos. Sorpresivamente recibí una llamada del Dr. Humberto Gallego, Jefe del DANE, quien me invitó a que conversáramos en su oficina. Fuí allí, y después de una breve charla me ofreció el puesto de Director General de Procesamiento de Datos, el mismo cargo que había sido mi sueño y mi meta de largo plazo cuando trabajaba en el DANE. Vino entonces el momento de tomar la decisión, la cual consulté con Gloria Stella, pues aunque el sueldo era inferior al de Kodak, esa posición representaba una oportunidad única de realizar mis sueños profesionales. Cabe señalar que el proyecto que emprendí años atrás de hacer un MBA en Estados Unidos utilizando alguna beca del ICETEX, era con la aspiración de regresar al país y ser considerado para ocupar ese cargo, pero como el proyecto de beca para cursar el MBA en el exterior no fructificó, pensé que nunca llegaría a esa posición, y por esta razón me había retirado del DANE cuando Kodak me ofreció el puesto de Gerente de Sistemas, pensando en estabilizarme en esta empresa.
9. Invitaciones coincidenciales para visitar los Estados Unidos (1982)
El procesamiento de los datos electorales en 1982 fue un éxito sin precedentes en la historia del país, y a la vez un motivo de orgullo para nuestra entidad por su colaboración con la Registraduría. Habiéndose cumplido exitosamente los compromisos más serios que tenía en ese momento la Dirección General de Procesamiento de Datos a mi cargo, fuí a pedirle una licencia al Jefe del DANE, pues unas semanas antes nos había llegado a Gloria Stella y a mí la aprobación de la visa de residente en Estados Unidos, ya que mi cuñado Mito como ciudadano Estadounidense, había solicitado la visa de residente para su hermana Gloria Stella y su familia; por lo tanto debíamos viajar con los hijos a recibir dicha visa.
Ante esto, el Dr. Gallego me propuso que fuera en comisión del DANE a visitar las instalaciones del Bureau de los Censos en Washington DC, y gestionó la invitación formal de dicho organismo. Adicionalmente, el Gerente de Aknaz extendió una invitación para visitar las instalaciones de la compañía Wang en Lowell, Massachussetts, con los gastos pagos, de tal manera que solo tuvimos que costear los pasajes de Gloria y nuestros hijos, más los gastos que se generaron en los viajes particulares que realizamos a New York, Orlando y Miami. Siendo la obtención de la visa de residentes el propósito del viaje a Estados Unidos, Mito y su esposa Diana nos invitaron a su casa en el condado de Queens, donde fuimos muy atendidos y paseados. En este caso ocurrió una secuencia afortunada de señales del universo que nos llevaron a nuestro destino deseado.
10. Ofrecimiento para organizar Sistema electoral en El Salvador (1982)
El éxito del proyecto de sistematizar los resultados de las elecciones presidenciales tuvo resonancia internacional, y un periodista de Estados Unidos vino a mi despacho a entrevistarme, y grabó un video como parte de la entrevista. Además, una delegación de los partidos políticos de El Salvador que había venido al país a presenciar los comicios electorales fue al DANE a proponerme que dirigiera la sistematización de las elecciones presidenciales que se realizarían en ese país a los pocos meses. En su propuesta ellos me sugerían que pidiera una licencia y vinculara las personas que fuese necesario, pues me daban carta abierta para pedir la suma que considerase por mis servicios profesionales. Era por tanto una oferta tentadora, pero suponía un esfuerzo y una licencia de más de cuatro meses que me obligaría a renunciar a mi cargo en el DANE, por lo cual la decliné, y más bién les propuse que me pidieran en comisión con autorización de la Presidencia de la República, ya que ellos habían visitado al Presidente y tenían apoyo del gobierno nacional, pero al parecer tenían más interés en realizar una contratación. La señal que recibí del universo fue de que no todo lo que brilla es oro, y más valía continuar en el cargo que había soñado.
11. Tratando de conformar la Mesa Directiva de la ACCIO (1982)
Al mes siguiente se presentó la elección de Junta Directiva de ACCIO. Habiendo ya estado en la Junta como miembro suplente unos años atrás, y dado mi reciente nombramiento como Director General de Procesamiento de Datos del DANE, yo tenía bastantes posibilidades para ser elegido Presidente de la Asociación en la que tenía muchos conocidos y amigos, y en la que había participado de sus actividades por cerca de diez años. En ese momento mi amigo y compañero de estudios Celso Mora, estaba como Director del Centro de Información y Sistemas del Ministerio de Hacienda; entonces lo animé a que nos presentáramos como candidatos a dicha elección. Eso mismo hice con mi antiguo Jefe y mentor, Alvaro Pachón Muñoz, quien ya había regresado a Colombia después de recibir su Doctorado en Economía de la Universidad de Harvard y tenía su oficina privada de consultoría. Al parecer los tres teníamos méritos y aspiraciones, a la vez que simpatizantes, pero carecíamos de la experiencia en lides políticas.
Se presentaron también como aspirantes a la Presidencia un antiguo compañero del DANE, Alfonso Pérez Gama, quien estaba dirigiendo el programa de Postgrado de la Universidad Nacional, y un compañero del programa de postgrado que había sido actor de televisión, Leopoldo Botero. El asunto es que le había pedido a Celso ser mi suplente en la lista, pensando en que si me iba para los Estados Unidos él quedaría como Presidente, pero algo que desconocía era que la definición se hacía en una segunda ronda, por votación de los que salían elegidos, pero asumíamos que por cortesía uno no votaría por si mismo, como así lo hicieron Alfonso Pérez y Leopoldo Botero, quedando ellos por mayoría de votos como Presidente y Vicepresidente, y yo contra mi deseo quedé como Secretario. Esa Junta Directiva elegida tan singularmente, obviamente no iba a funcionar, y al poco tiempo fuimos dejando nuestros puestos, quedando finalmente como Presidente Alvaro Pachón, a quien le correspondió sacar de la inacción y letargo en que se encontraba esa Asociación que se había distinguido por la calidad de las actividades que realizaba, y el número de asistentes que lograba. Nuevamente acá la señal del universe se manifestó, mostrando que “no todo lo que brilla es oro”, y que “el que se mete de redentor muere crucificado”.
12. Imitando me forjé como escritor (1983)
El Director General de Información Técnica elaboró y publicó una cartilla didáctica que denominó La Canasta Familiar a su Alcance, tratando de difundir los conceptos básicos de la medición del Costo de Vida que lleva el DANE. Entonces yo tomé la misma idea y preparé una cartilla similar, pero dedicada a divulgar los conceptos básícos del computador, que en esa época era algo desconocido para el común de las personas; se denominó El Computador a su Alcance, la cual fue un éxito, ya que se agotó prontamente y fue necesario reimprimirla dos veces; incluso fue solicitada desde el exterior, ya que en mis viajes llevaba ejemplares de cortesía. La señal del universo me mostró que debía intentar convertirme en escritor, y el comienzo de dicho camino fue el indicado.
13. Cómo un encuentro casual con una amiga me llevó a obtener una beca para cursar el MBA en Gran Bretaña (1984)
Una anécdota interesante fue cuando se dió la coincidencia de que dos personas conocidas nuestras también se trasladaron al mismo conjunto en el barrio El Polo de Bogotá; se trataba de las hermanas Angelina e Irma Guerrero que habían comprado un apartamento en otra torre del mismo conjunto de edificios, donde vivían con su madre y un hermano. Angelina era Jefe de Sistemas del ICEL, e Irma era la encargada de la biblioteca del Consejo Británico, donde orientaba a los concursantes a becas en la selección de programas de estudio. Recién trasladados e nuestro nuevo apartamento, me encontré casualmente en la entrada de los edificios, con Irma, y después de reconocernos me preguntó qué había pasado con la beca que había ganado tres años atrás; al contestarle que había tenido que declinarla por dificultades familiares y los procedimientos oficiales que eran dispendiosos y tomaban tiempo. Ella me explicó que en ese caso la beca seguía vigente, y que podía solicitarla cuando dichas dificultades estuvieran superadas. Esta noticia me abrió grandes esperanzas de poder realizar el proyecto de cursar un MBA en el exterior, con el apoyo del DANE.
14. Profesor me sugiere el tema de mi tesis de grado de MBA en Gran Bretaña (1986)
Luego de cursados tres semestres de estudios de postgrado, vino la escogencia del tema de tesis de grado, su aprobación y elaboración, la cual realicé en los meses de Julio-Agosto- Septiembre de 1986. Cabe señalar que el tema que llevaba preconcebido desde Colombia sobre los Centros Regionales de Cómputo en el DANE no tuvo acogida, y uno de los profesores me sugirió un tema (Uso del Computador en el Entrenamiento de personal para una mayor competitividad de las empresas) que caía dentro de mi campo profesional. Habiendo regresado Gloria y los hijos a Colombia, pude dedicarme por entero a la tesis, contando con buena dirección y apoyo por parte del profesor Stephen Hills, pudiendo terminarla muy rápido y la entregué a fines de Septiembre, completando así los requisitos para el grado de MBA. La sugerencia del profesor fue para mí en realidad una señal del universo en cuanto a la ruta que debía seguir durante mi vida profesional, pues el tema me sirvió en una siguiente etapa de mi carrera.
15. Regreso al país con múltiples dificultades, luego de alcanzar el grado de MBA en Gran Bretaña (1986)
Mi viaje de regreso a Colombia se efectuó justo el día de mi cumpleaños, hospedándome en casa de mi hermano Felipe, junto con Gloria y nuestras hijas mientras nos devolvían el apartamento de El Polo que habíamos arrendado. A los pocos días de llegar me enfermé del estómago, y mi hermano Felipe me examinó y ordenó pruebas de laboratorio, pero no encontraba la causa de la enfermedad. Se puso entonces a investigar mi caso en libros especializados, y encontró que se trataba de una alergia al gluten, de tal manera que el único remedio que me recetó fue no comer nada que tuviese trigo. Ya sabiendo la causa, y evitando injerir alimentos con base en trigo, me curé pronto.
En el DANE también tuve trastornos y sorpresas, pues me habían cambiado la oficina, el vehículo de dotación official, el conductor y la secretaria; además, el Jefe del DANE ya no me tenía la misma confianza que me tenía antes cuando fui su estudiante y compañero de asesoría en el ICETEX. Parece que se debía a un ingeniero subalterno mío que estaba pretendiendo “correrme la butaca”, zalameándolo y proponiéndole ideas que iban en contravía de lo que se venía haciendo en la Dirección de Procesamiento; esta deslealtad llegó a tal punto que la Dirección a mi cargo se dividió en dos, tanto en personal como en equipos, para abrirle espacio a este ingeniero. Vino pronto la realización del Congreso de Cálculo en la ciudad de Bucaramanga, en el cual presenté los resultados de mi trabajo de grado para el MBA. Esto me sirvió para que la Asociación de Usuarios de Computador me invitase con los gastos pagos a un evento que tenía en Paipa; entonces pude convidar a mi Papá a que me acompañara. Después de unos meses de nuestro regreso a Colombia, nos entregaron el apartamento, y allí nos trasladamos con nuestros hijos.
A continuación me correspondió liderar la elaboración de un Plan Estratégico de Sistemas de Información para el Sector Público, aprovechando la visita de unos consultores del Banco Interamericano de Desarrollo. Me correspondió entonces organizar un encuentro de organismos públicos en Melgar, y luego coordinar reuniones sectoriales para llegar finalmente a la publicación de un folleto titulado “Hacia un Nuevo Orden de la Informática Gubernamental”. Posteriormente me correspondió liderar dos proyectos grandes de desarrollo de sistemas, uno en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y luego otro similar en la Superintendencia de Notariado y Registro. No obstante los logros y los proyectos que se estaban llevando a cabo, la relación con el Dr. González no era la mejor, y a raiz de que por parte del SENA le consultaron sobre el interés que tenían de ofrecerme el puesto de Jefe de la Oficina de Sistemas que estaba vacante, él me planteó la posibilidad de trasladar el compromiso contractual que yo tenía con el DANE en razón de la comisión de estudios que me habían conferido por decreto presidencial, si yo continuaba trabajando en el SENA. Esto fue como una señal del universo para salir de una etapa cumplida, hacia nuevas oportunidades que se presentarían luego.
16. El tema de mi tesis de MBA me llevó a una posición directiva en el SENA (1988)
A comienzos del año 1988 recibí una llamada de parte de la Directora General del SENA, quien deseaba tener una entrevista conmigo; ella estaba buscando una persona para desempeñar la jefatura de la Oficina de Sistemas en la Dirección General del SENA, y alguien le había sugerido mi nombre; posteriormente me enteré que había sido el Dr. Diego Younes, quien en ese momento era el Ministro de Trabajo y a la vez presidía el Consejo Directivo del SENA. La Directora fue muy cordial, y yo tuve oportunidad de mostrarle y hablarle de mi tesis de MBA en Gran Bretaña que trataba sobre el uso del computador en el entrenamiento de personal, que es precisamente la función que realiza el SENA. Me pareció que el resultado de la entrevista fue positivo, y percibí que yo era el candidato que se ajustaba a sus requerimientos, por lo cual me hizo su mejor oferta, pero no se diferenciaba mucho de lo que yo devengaba en el DANE, por lo cual decliné amablemente su ofrecimiento.
Entonces por otro conducto que no me esperaba, me llegó la insistencia en que debía reconsiderar mi posición, y aceptar la oferta que me hizo la Directora, esta vez por intermedio de Germán Rocha, quien había sido nombrado como Secretario General, y era amigo de mi hermano Felipe y habían participado en actividades políticas en el municipio de La Calera; esto fue para mí una señal del universo de que debía tomar ese ofrecimiento. Efectivamente después de conversar con Germán Rocha en su oficina particular, y asegurándome él que me aprobarían un préstamo del Fondo de Vivienda del SENA para refinanciar la hipoteca que yo tenía con el BCH, y ante la insistencia de mi hermano, opté por aceptar el nombramiento como Jefe de la Oficina de Sistemas del SENA, cargo en el cual me posesioné el 6 de Marzo de 1988.
17. Situación institucional me lleva a cambiar mi campo profesional en sistemas, hacia el Desarrollo Organizacional (1989)
En 1989, luego de avanzar durante un año ejecutando el Plan Estratégico de Sistemas 1988-1991, los nuevos sistemas de información empezaron a funcionar y los nuevos equipos en los centros de formación del SENA se instalaron, pero se empezó a observar que los principales problemas de la entidad no se debían sólo a la falta de sistemas, sino que obedecían a su estructura organizacional. Curiosamente se presentó la exigencia de la Secretaría de Administración Pública de formalizar la estructura orgánica, incluyendo las funciones que antes cumplía el Servicio Nacional de Empleo. Esta triple coincidencia la ví yo como una señal del universo de que yo podía y debía emprender esa misión. Compartiendo personalmente estas inquietudes con la Directora General, le propuse que yo podría liderar el proyecto de reestructuración del SENA si ella me daba su apoyo. Así se hizo, y yo convencí a un colaborador mío en el DANE (Luis Montero) para que me reemplazara como Jefe de la Oficina de Sistemas e Informática, y a mí se me nombró como Jefe de la nueva Oficina de Desarrollo Organizacional, permitiéndoseme trasladar a las personas que yo considerara me pudiesen colaborar en este nuevo Proyecto.
18. Varias señales del universo me señalaron el camino a seguir para llevar a feliz término la reestructuración del SENA (1990)
A comienzos de 1990 la Directora General promovió un evento de integración entre su cuerpo directivo, y contrató la realización de un seminario de tres días en la Sierra Nevada, bajo la coordinación de un ex-sacerdote jesuita español que había adquirido prestigio a nivel latinoamericano; se llamaba Peter Fraile. En efecto su metodología inspirada en técnicas psicológicas positivas, logró acercar e integrar a los miembros del equipo directivo del SENA. Este seminario me sirvió para liderar el proceso de reestructuración del SENA, y en especial para resolver un problema que debía enfrentar tarde o temprano, que era la relación con la Subdirectora de Política Social; con ella tuvimos buenas relaciones personales, aunque cuando se comenzó a hablar del proyecto de reestructuración del SENA ella estaba bastante prevenida, pero no se imaginaba que fuésemos capaces de llevar el proyecto a feliz término, pues la reestructuración se había intentado hacer en oportunidades anteriores, sin ningún éxito.
Se planeó entonces una serie de cuatro reuniones estratégicas con los Directores Regionales que estaban más interesados en el tema, y tenían más capacidad de contribuir al proyecto, teniendo en cuenta sus conocimientos y experiencia. Los Subdirectores asistieron también, y se invitó a los miembros del Consejo que representaban a los sectores más importantes y a aquellos que podrían verse mas afectados con la reestructuración. Se contrató a un Moderador experto en estas lides, y nosotros los funcionarios de la Oficina de Desarrollo Organizacional preparábamos los documentos relacionados con los puntos que se irían a discutir, coordinábamos la agenda y procesábamos los comentarios, ideas y sugerencias que salían de las reunions; así gradualmente, a través de reuniones mensuales, llegamos a tener las directrices que nos permitieron diseñar la nueva estructura. Luego, para obtener la aprobación del Consejo Directivo Nacional, primero teníamos que convencer a cada uno de los Consejos Directivos Regionales acerca de la necesidad y conveniencia de la reestructuración, para lo cual la Directora General organizó un encuentro nacional de los Consejeros del SENA, el cual se realizó en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada en Bogotá, en Junio de 1990.
Luego de un contacto informal de la Directora con cada uno de los consejeros del nivel nacional, ella misma presentó el proyecto de reforma ante el Consejo Directivo presidido por el Ministro de Trabajo y Seguridad Social. Después de una reunión tensa en la que las voces disidentes fueron la del representante de los Campesinos y la del representante de los Trabajadores (Sindicatos), se aprobó por amplia mayoría la nueva estructura. Se presentó entonces la nueva estructura orgánica del SENA a la Secretaría de Administración Pública, la cual aprobó la expedición del decreto correspondiente, pero condicionado al aval de la nueva administración que sería presidida por el presidente electo César Gaviria. Nos correspondió entonces a la Directora y a mí explicarles el propósito y alcance de la nueva estructura, a los encargados del empalme. El Decreto se expidió con fecha agosto 6 de 1990, justo un día antes del cambio presidencial. En todo este arduo camino recibí varias señales del universo que me señalaron el camino a seguir y concluir ese proyecto.
19. Encuentro casual en el aeropuerto me lleva a un contrato con la USAID (1991)
A comienzos de 1991 el CIAT me contrató de nuevo para que les colaborara en la reorganización del Departamento de Sistemas del Ministerio de Finanzas de Guatemala, y debí solicitar licencia al SENA para atender dicha consultoría. Al regresar de esta consultoría me encontré coincidencialmente en el aeropuerto de Bogotá con un antiguo compañero del DANE, quien estaba trabajando en Estados Unidos con la AID (Agencia Internacional de Desarrollo), y me planteó la posibilidad de que yo liderara un grupo de trabajo que asesorara al Tribunal Electoral de Panamá. La propuesta me interesó bastante, pues se requería que el servicio de asesoría lo prestara una compañía, y yo había creado legalmente dos años atrás una firma de consultoría denominada Nuevas Tecnologías de la Información (NTI) Ltda.
Era pues la oportunidad de ponerla a funcionar, ya que el contrato era por dos meses y permitía la vinculación de un asistente y el arrendamiento de un computador, pero esta propuesta me implicaba retirarme del SENA, ya que en una licencia anterior que tomé el Secretario General ya me lo había advertido, pues les parecía que estaba dedicándome mucho a las consultorías. En efecto renuncié a mi cargo al cumplir justamente cuatro años de labores en esta querida institución. Entonces vinculé a mi hija Sandra como asistente del proyecto, y con ella viajamos por dos meses a la ciudad de Panamá. Este contrato fué una bonita oportunidad de salirme del SENA, cuando la institución comenzaba un período de retroceso, y a la vez me dió la oportunidad de poner a operar la firma de consultoría que había creado dos años antes; en realidad fue una señal del universo para cambiar mi rumbo profesional.
20. Llamada oportuna me lleva al cargo de Subgerente del SISE (1992)
Después de la primera consultoría que presté como Gerente y dueño de la firma NTI Ltda, justo al mes siguiente de regresar de Panamá nombraron como Gerente General del Centro de Sistematización y Servicios Técnicos (SISE) al Dr. Humberto Gallego (anterior Jefe del DANE), quien al llamarlo para felicitarlo, de inmediato me ofreció el cargo de Subgerente Administrativo en esa empresa. El SISE era una Empresa Industrial y Comercial del Distrito Especial de Bogotá que le prestaba servicios de computación a la mayoría de las entidades distritales. Como Subgerente Administrativo y Financiero, me correspondía también el papel de Secretario de la Junta Directiva, en la que tomaban asiento varios miembros del Gabinete Distrital. Se trató también de una señal del universo el hecho de llamar en forma oportuna a un amigo quien había sido nombrado en un cargo importante.
21. Persiguiendo infructuosamente la consultoría internacional como carrera (1994)
Al cabo de los dos primeros meses del contrato con el CIAT me reintegré a mis labores en el SISE, pero ya tenía claro que debía renunciar a ese puesto antes de regresar a Panamá, y así lo hice. Entonces vinieron las despedidas, y el Dr Gallego nombró en la Subgerencia Técnica a Luis Montero. En este receso de la consultoría, y a escasos dos días para viajar a Panamá a continuarla, hice contacto con la Dra Clara Elsa de Sandoval, y la invité a almorzar para despedirme, pues pensaba seriamente que me quedaría en la consultoría internacional. Sorpresivamente en el almuerzo la Dra Clara Elsa me propuso nombrarme como Vicepresidente Técnico de Telecom, pero no acepté dada la proximidad del viaje y el compromiso ya contraído con el CIAT.
En ese tiempo rondaba en mi mente la idea de seguir como consultor internacional de largo plazo, para lo cual preparé unas propuestas, combinando las acciones de sistematización que normalmente apoyaba el CIAT, con esfuerzos de transformación cultural y mejoramiento de la calidad de los procesos tributarios en los países latinoamericanos. En el tiempo que me quedaba libre después de las actividades propias de mi contrato, preparé varias charlas sobre estos temas, e invité a algunos Directivos del CIAT y del proyecto. Desafortunadamente este esfuerzo no tuvo frutos, ya que las ideas que presenté no calaron, a pesar de que estaban inspiradas en lo que venía haciendo en ese entonces el IRS (Internal Revenue Service), agencia del gobierno federal de los Estados Unidos. Por otra parte la representante del Ministerio de Hacienda de Panamá ante el CIAT, quien era la Jefe de Sistemas, no compartía las ideas renovadoras, y quería mantener todo bajo su control, de tal manera que mi gestión como líder del proyecto de migración de sistemas se llevó a cabo a medias, y a un ritmo muy lento.
Cuando estaba a punto de regresar por segunda vez a casa para tomar un par de semanas de Descanso, me comunicaron que mi contrato se había reducido a cuatro meses. Esto me dejó totalmente desubicado, pues yo pensaba en consultoría a largo plazo, y resultó acortándose la duración del contrato unilateralmente. No obstante reclamé ante el organismo que me contrató, la decisión se mantuvo, y entendí que el CIAT debía acceder a las peticiones del país receptor de la asistencia técnica, y me tocó regresar al país a ver a qué me dedicaba, ya que estaba muy confiado en que lo pactado en el contrato se mantendría, y además estaba esperanzado en lograr un nuevo contrato de largo término. Se trató entonces de una señal del universo que me indicaba que no debía persistir en ese rumbo ilusorio.
22. Un aviso de prensa me lleva a contrato de consultoría con el INCOMEX (1995)
Al regresar a Bogotá, después del contrato con el CIAT en Panamá, lo primero que hice fue establecer contacto con mis amigos y relacionados, en busca de empleo, pero no fue fácil. Además estaba impedido para manejar, por tener enyesada una mano, y me tocaba transportarme en bus. Cuando descarté la posibilidad de una compensación de parte del CIAT por incumplimiento del contrato, o revinculación en otros proyectos, me enfoqué entonces en establecer debidamente una oficina de consultoría en el area de sistemas, pues la empresa ya la tenía legalmente establecida desde años atrás. Se presentó entonces la coincidencia de que a mi papá le devolvieron un apartamento que tenía arrendado desde años atrás, y entonces le pedí que me lo arrendara. Entre ambos lo pintamos y arreglamos las persianas, y aunque no firmamos ningún contrato, yo le pagaba mensualmente el valor del arriendo. También hice cambiar el tapete y adquirí muebles de oficina para acomodar doce personas, y así poner a funcionar la firma de consultoría denominada Nuevas Tecnologías de la Información (NTI Ltda.).
Una vez acondicionado el apartamento para oficina, me dediqué a conseguir contratos. Al poco tiempo ví un aviso en la prensa que invitaba a un concurso de méritos abierto por el INCOMEX para que una firma consultora evaluara las propuestas técnicas de una licitación conducente a adquirir el administrador de Bases de Datos (DBM) que ofreciese más ventajas para operar un sistema de comercio exterior basado en intercambio electrónico de datos (EDI). Preparé y presenté una propuesta en nombre de NTI Ltda, y nos adjudicaron el contrato; entonces busqué las personas idóneas para evaluar las propuestas que se presentaron en la Licitación, y las vinculé por prestación de servicios. El contrato con el INCOMEX se cumplió dentro del plazo establecido (dos meses), y los resultados se entregaron a satisfacción del Instituto (R50.p53).
23. Sugerencia de un exjefe me lleva a vincularme con la Universidad Javeriana (1996)
Hacia fines de Mayo de 1996, estando el Dr. Pachón vinculado a la Universidad Javeriana como Director del Departamento de Economía, me sugirió entrar en contacto con Ignacio Vélez, quien había sido Director del Censo de Población en el DANE. Ignacio se desempeñaba en la Universidad Javeriana como Director del Departamento de Administración, y con él me entrevisté; luego de una amplia charla me ofreció un puesto de planta como profesor de tiempo completo en su Departamento. La vinculación a la Universidad se efectuó a partir del 1o. de Julio, más no era de dedicación exclusiva, lo cual me daba cierta flexibilidad en el horario para poderme desempeñar en las consultorías que llevaba en ese momento. Fue esta una señal del universo que me mostraba la academia como un campo de desarrollo profesional. Efectivamente a los seis meses me promovieron al cargo de Director de la Carrera de Administración, y un mes después el Decano me comisionó como representante de la Universidad a una reunión de decanos de administración de las universidades Jesuitas de Latinoamérica, la cual se realizó en Guadalajara, México, en febrero de 1997.
24. Terminación de contrato nos lleva a emigrar a Estados Unidos (2000)
En Enero de 2000, al finalizar un período de tres años como Director de la Carrera de Administración de Empresas en la Universidad Javeriana, quedé únicamente con mi contrato como profesor de tiempo completo, dictando dos cátedras y coordinando las pasantías de estudiantes en pequeñas empresas. Al saber el Decano de Administración de la Universidad San Buenaventura que ya no era el Director de Carrera, me ofreció la cátedra de Empresariado en dicha Universidad, la cual se dictaba unicamente el día sábado. Sin embargo, yo veía que me estaba desgastando al dispersar mis esfuerzos en cursos y universidades diferentes, y por otra parte la consultoría escaseaba aún más. Había síntomas de recesión económica en el país, aunado con la inestabilidad política que generó el Proceso 8000, el cual dejó la administración del Presidente Samper completamente desprestigiada, no solo a nivel nacional sino también internacional.
Pero lo más agobiador y desesperante era leer los diarios con noticias sobre muertes y atentados de la guerrilla, la cual estaba tomando ventaja a los esfuerzos pacificadores y de conciliación que inútilmente había intentado el gobierno nacional en diferentes épocas y administraciones. Esto me llevó a pensar que debíamos salir del país, e irnos a los Estados Unidos a comenzar de cero, pero donde pudiésemos al menos tener tranquilidad, aprovechando la visa de residente que aún teníamos vigente. Entonces, cuando me comunicaron que el contrato de profesor de la Universidad Javeriana por cuatro años no sería renovado, comencé mi plan de emigración en Julio de 2000. Por parte de mi esposa recibí total apoyo en este proyecto, y ella junto con las hijas, asumieron por completo la faena de organizar la venta de nuestros enseres y disponiendo lo necesario para la administración de los bienes raíces que teníamos en Colombia.
25. Asistir por coincidencia a una presentación de una empresa que estaba reclutando personal, me lleva a mi primer empleo en Estados Unidos (2000)
Al no haber conseguido resultados concretos en mi búsqueda de empleo en los primeros dos meses, después de mi llegada a los Estados Unidos, me desplacé entonces a la ciudad de Seattle; cerca de esa ciudad vivía una prima de Gloria, quien residía en Lake Stevens a hora y media de Seattle. Ella, además de hospedarme en su casa, me orientó en cuanto a los medios de transporte, la oficina de empleo, y el College donde ella estudiaba y también exploraba posibilidades de trabajo para mí. Estando un día en la oficina de empleo de Everett, un empleador estaba ofreciendo puestos de “Management Trainee” en esa localidad; se trataba de la cadena de supermercados Fred Meyer, muy conocida en los Estados de Washington y Oregon. Luego de asistir a una presentación acerca de la empresa, y de calificar según los parámetros que ellos tenían, me entrevistaron, y ahí directamente decidieron ofrecerme un puesto. Así fue como al tercer día de estar en Everett me ofrecieron empleo, y debía comenzar el entrenamiento para el trabajo dos días más tarde; el entrenamiento era para desempeñarme como cajero en cualquier área del almacén. Este trabajo fue importante para mí como medio de sostenimiento mientras conseguía un puesto profesional.
26. Comentario en una piscina me lleva a un puesto profesional con Hewlett-Packard (2001)
Entre las primeras solicitudes de empleo que había llenado cuando estaba recién llegado a Corvallis en agosto del 2000, estaba la de CDI que era la firma que seleccionaba personal temporal para atender las necesidades de Hewlett-Packard (HP), pero a pesar de que presenté muy buen examen y un atractivo ‘resume’, la oportunidad no se daba. Mientras tanto yo trabajaba como Cajero en Fred Meyer, e iba a la piscina temprano en las mañanas a nadar. Un día un compañero de carril en la piscina me dijo que él estaba trabajabando en Hewlett-Packard a través de la firma CDI, en la cual estaba yo registrado como aspirante a ingresar a HP; él tan solo me sugirió que insistiera llamando, y así lo hice. Fué esta una señal del universo que me mostraba el camino para tener mi primer empleo profesional en Estados Unidos. A finales del mes de Mayo de 2001 tuve dos grandes sorpresas: primero, me designaron como el Mejor Empleado del Mes en el almacén de Fred Meyer en Corvallis; y segundo, me llamaron de CDI a hacerme un ofrecimiento para trabajar como Analista de Sistemas Empresariales en Hewlett-Packard. Por supuesto que acepté, no sin antes negociar el salario por hora. Una vez efectué los trámites correspondientes, y tomé un curso en línea sobre seguridad industrial. me fijaron como fecha de iniciación el 2 de Julio de 2001.
Si le gustaron estas 26 señales del universo que cambiaron mi rumbo profesional, probablemente le gustarán las Once señales del universo que cambiaron mi vida, publicada en el blog Memorias escritas por Rafael Palacios Cortés. A continuación viene el enlace a dicho post:
https://rafaelmemorias.blogspot.com/2020/12/once-senales-del-universo-que.html
